Internacionales

Coronavirus en Italia: leve esperanza de que el pico de la epidemia llegue la semana que viene y los casos empiecen a ceder

Una luz ilumina las esperanzas. Que esté por fin arribando el pico máximo de la epidemia de coronavirus y que entre el domingo y la semana próxima los datos señalen que la infección, que aterroriza a millones de italianos, se está replegando. Para que vuelva la normalidad falta mucho, en primer lugar los fármacos justos y sobre todo las vacunas que están a prueba pero tardarán en poder ser aplicadas. Alezzandro Vrespignani, del Boston Network Science, cree que “tal vez el fin semana se haga verosímil el comienzo de la inversión de tendencia”.

Este lunes hubo señales que los especialistas no quisieron considerar como demostración de una tendencia. Se anunciaron 2.470 contagiados nuevos, menos que los 2853 del domingo. El total suma 23.073 contaminados. Angelo Borrelli, el director de la Protección Civil, hizo notar que el martes los muertos fueron 349, 19 menos que el día anterior. En total los muertos, que crecieron tanto en la última semana, son 2.158.

Borrelli dijo que un buen dato es que el número de personas curadas, fue este martes de 2.749, 414 menos que el domingo. Pero el presidente del Consejo Superior de Sanidad, Franco Locatelli, advirtió contra el optimismo fácil. “Ninguno puede decir cuanto durará la epidemia”, avisó.

“Lo importante es que las otras epidemias enseñaron que cuanto más eficaces son las medidas para contener los virus, más probable es evitar los escenarios peores a los que estamos viviendo, así que no hay que bajar la guardia y reforzar las medidas de aislamiento y cuarentena.” Otros infectólogos, como la profesora Stefania Salmasso, considerada de gran competencia, estimó en cambio que el punto máximo se producirá a mediados de abril en Lombardía, epicentro de la pestilencia.

El farmacólogo Silvio Garattini, del instituto Mario Negri, cree que “a fin de esta semana se puede alcanzar el pico con 30-40 mil contagiados”, una cifra casi alucinante. El profesor Massimo Galli, primario de enfermedades infecciosas del hospital Sacco de Milán, lo contradice: “Me temo que el punto máximo no es inminente”.

La ansiedad nacional
Estas polémicas exhiben la ansiedad nacional en torno a una epidemia que ha cambiado totalmente la vida en este país, que todos los días sale ahora a los balcones en ciudades grandes y chicas a cantar, bailar, tocar música, ondear banderas tricolores y gritar que de esta “vamos a salir”. Es una manera de conjurar un mal histórico, el de las grandes pestes que en el pasado mataron decenas de millones de personas. Basta recordar la gripe española de 1918, que se expandió rápidamente al final de la Primera Guerra Mundial y causó 45 millones de muertos.

Por ahora la masa crítica de la expansión del corona virus sigue firmemente instalada en el norte de Italia, en particular en la región de Lombardía, avanzando hacia el centro sur del país.

En los últimos dos días, la provincia de Brescia ha pasado al frente en número de contagiados y muertos, quitándole el cetro a Bérgamo que a su vez había pasado a la provincia de Lodi, al sur de Lombardía.

Bérgamo “toca el pico del dolor”, con 385 muertos en siete días. En la próspera ciudad cercana a Milán nadie sale a cantar a los balcones “Bella Ciao” y otras canciones de la Resistencia de los partisanos, muy populares en la zona.

Se acumulan ataúdes
La epidemia se ha ensañado particularmente con la Bergamasca, como llaman a la zona norte de la provincia, con pueblos como Alzano Lombardo que han sumado 70 muertos cuyos féretros llenan una parroquia que los acumula hasta que los parientes decidan si quieren cremar los cuerpos o sepultarlos en los cementerios que son de acceso restringido.

La sanidad de Bérgamo goza de mucho prestigio en todo el pais por sus excelentes hospitales. En particular el más grande, llamado Papa Juan XXIII, donde se vive la batalla más dramática, todos los días, para salvar las vidas de los contagiados y para decidir, como revelaron algunos médicos y enfermeros, a la prensa, que la escasez de lechos de terapia intensiva obliga a elegir a quién salvar, porque los más jóvenes y fuertes tienen prioridad.

El coronavirus Covid-19 no es particularmente mortífero y la mayoría de los contagiados se salva. Pero entre los contaminados, mientras niños y mujeres son muy resistentes a la infección, y los jóvenes y los adultos combaten, los ancianos de 75 años para arriba suman por mucho la mayoría de las víctimas fatales.

Gracias a miles de voluntarios, en la Bergamasca y en toda la región Lombarda, médicos y enfermeras reciben un gran apoyo práctico, mientras que se busca no abandonar a las personas solas o con problemas y dar asistencia a los sin recursos.

“Bérgamo-Wuhan”
Bergamo-Wuhan es el título que dan a la zona más castigada por la epidemia, recordando a la metrópoli china donde se originó la epidemia de coronavirus en diciembre-enero.

Mientras se refuerzan en las provincias lombardas las estructuras hospitalarias, ante la avalancha de pacientes que ha hecho entrar en crisis los puestos de terapia intensiva, inspirándose en la decisión china de construir varios hospitales en Wuhan en diez días, en la zona de la ex Feria de Milán está naciendo en tiempo record un hospital para 400 enfermos con un amplio sector para cuidados intensivos e intermedios.

En Roma, el excelente instituto Spalanzzani para enfermedades infecciosas, que hasta ahora ha mantenido bajo control a la epidemia en el área metropolitana más grande del país, está ampliándose con otros cuatro hospitales dedicados exclusivamente al Covid-19 que están entrando en funciones. Uno de los nuevos anexos funciona en el hospital militar del Celio, otro en la Universidad de Tor Vergata, otro junto al hospital universitario católico Gemelli, otro en el suburbio de Casalpaloco. Aunque el coronavirus avanza, en Roma la situación está bajo control y la oferta de asistencia médica no padece la crisis que sufren los hospitales en el norte italiano.

El gobierno decidió afrontar la escasez de médicos y enfermeros decretando que basta la laurea en medicina o en enfermería para poder ejercer de inmediato la profesión, lo que pone en inmediato servicio a diez mil jóvenes médicos.

(Roma, corresponsal)

Comment here