Policiales

“Dibu” Rodríguez admitió el asesinato de Ismael Domínguez y firmó 10 años de cárcel

Raúl Néstor Rodríguez aceptó una pena de suspensión por juicio abreviado. Para el martes próximo estaba citado a debate ante el Tribunal Penal 2. El acuerdo resta ser homologado por los jueces.

Lo llaman “Dibu” y, con la salvedad de paso, no guarda coincidencia, parecido o semejanza con el arquero de la Selección Argentina de fútbol. Tiene 49 años, 25 centímetros menos de altura que el marplatense iniciado profesionalmente en Independiente de Avellaneda, pero principalmente no posee ningún talento o cualidad por destacar, sólo un reprochable prontuario de homicidios en Misiones.

Raúl Néstor Rodríguez aguardaba en prisión que llegara el próximo martes para ser juzgado nuevamente por “homicidio simple”, esta vez por el crimen de Ismael Domínguez a comienzos de 2020 en El Alcázar. Pero el viernes pasado, aceptó una propuesta de suspensión por juicio abreviado y firmó diez años de condena por el crimen.

Fue el primer paso del trámite para evitar el banquillo ante los jueces Gregorio Augusto Busse, César Antonio Yaya y Carlos Jorge Giménez, integrantes del Tribunal Penal 2 de la Primera Circunscripción Judicial de la provincia.

Restará la homologación del acuerdo, para ello debe ser analizado por los camaristas con las respectivas audiencias de visu del encartado con el presidente del tribunal, en este caso Busse.

El acuerdo fue solicitado, por la defensa particular de Rodríguez, la semana pasada al fiscal del TP-2 Vladimir Glinka. El debate debía iniciarse el martes 8 de marzo y de acuerdo a fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, con la suspensión acordada y la declaración de admisión de culpa de Rodríguez, sólo restaría la homologación para el inicio de la ejecución.

“Dibu” ya purgó una condena por doble homicidio y fue arrestado por el crimen de su cuñado. En uno de los casos recibió 15 años de prisión por matar a una pareja de ancianos en la localidad de Nueve de Julio y en el otro aún tiene pendiente resolución judicial por las sospechas de asesinar a su cuñado, en Santiago de Liniers.

Tal como lo adelantó este Diario en noviembre de 2021, por el asesinato del jubilado en El Alcázar fue enviado a juicio por el juez de Instrucción 1 de Puerto Rico, Leonardo Balanda Gómez.
El crimen se produjo entre el 16 y 21 de enero de 2020, cuando fue hallado el cadáver de la víctima de 64 años en un pozo de doce metros de profundidad.

La autopsia determinó que la muerte fue causada por heridas de machete en el cráneo. El imputado, oriundo de San Vicente, fue arrestado en Eldorado a las pocas horas por efectivos de la Dirección Homicidios y pesquisas de la Unidad Regional III.

Al reconstruir los últimos movimientos del jubilado, se supo que conocía a Rodríguez ya que fue visto horas antes con él.

Tras ser asesinado fue arrojado a la perforación en la chacra que el acusado cuidaba. Sobre el cadáver también arrojó piedras y maderas, con la evidente intención de ocultarlo. El arma utilizada nunca fue hallada.

La principal hipótesis fue que ambos involucrados se encontraron de casualidad en la zona y comenzaron una relación de amistad. Antes de ser atacado, Domínguez fue a comprar cigarrillos en un almacén de colonia Urrutia sobre la ruta provincial 11, y esa fue la última vez que lo vieron con vida.

Esto llamó la atención del testigo, el vendedor, ya que Domínguez no fumaba por lo que se supone que los cigarrillos eran para quien resultó ser su agresor. Entre la noche del jueves 16 de enero y la madrugada del día siguiente el hombre de 64 años fue asesinado y su cadáver terminó dentro de un pozo con cortes en la cabeza de tres, seis y diez centímetros de largo, correspondientes a un machete de gran tamaño y filo.

Reincidente
Rodríguez hasta 2006 estuvo detenido en la Unidad Penal III de Eldorado. Recuperó la libertad condicional, tras quince años de prisión cumplidos con una condena de 20, por el doble homicidio de una pareja de abuelos en la localidad de Nueve de Julio.

Pero no tardó en volver a las sospechas criminales. Fue a vivir a la casa de una hermana en Santiago de Liniers y al poco tiempo fue asesinado José Pinkala (46), su cuñado. Esto ocurrió el 25 de octubre de 2006 y la víctima fue hallada en el fondo de una letrina, con lesiones similares a las de Ismael Domínguez: machetazos en la cabeza, entre otros golpes. Durante varios meses se mantuvo prófugo pero fue atrapado en Bernardo de Irigoyen.

(Fuente: P.E)