Policiales

Lo condenaron a nueve años de prisión por abusar de su prima

Una sola jornada estuvo pactada ayer para un debate por abuso sexual cometido contra una joven de 19 años. El acusado, de 28, fue condenado por haber sometido a su prima.

La audiencia en el Tribunal Penal de Oberá comenzó minutos después de las 8.30, y luego de una extensa lectura del escrito de elevación a juicio fueron llamados los únicos tres testigos que estaban citados. Ante el estrado dieron testimonio, entre ellos, un amigo de la víctima y la misma joven abusada.

El caso en cuestión sucedió al término de una pequeña reunión familiar en la localidad de Panambí, que luego prosiguió con una ronda de amigos que consumieron bebidas hasta muy entrada la madrugada. En ese contexto el acusado había llevado a su prima hasta un pinar, donde había intentado tener relaciones, pero ella se opuso firmemente.

Luego, la llevó hasta su vivienda, donde a oscuras en una habitación abusó sexualmente a pesar de que la joven le insistía que no lo hiciera. Ella alcanzó a llamar por teléfono a un amigo para que la ayudara y en ese momento el sospechoso tiró el aparato al suelo. La llamada quedó activa y desde el otro lado de la línea esta persona oyó los pedidos de la joven para que el agresor la dejara. Sin embargo, la tomó con fuerza y así pudo desvestirla para accederla.

TRIBUNAL. Miguel Orlando Moreira, Francisco Aguirre y José Pablo Rivero.

Cuando ella se retiró del lugar, llamó a su amigo y frente a su vivienda le contó todo lo que había sucedido. Esta persona había tenido una declaración ambigua en sede judicial, pero al darse cuenta que iba declarar bajo juramento dio detalles precisos del relato de abuso de su amiga. Y agregó que había escuchado cuando ella gritaba.

Declaró además una joven que conocía a ambos. Relató que la vio llorando, muy mal y por eso le creyó. Le insistió para que lo denunciara. Entre víctima y victimario habían cruzado mensajes después del hecho. Él le pidió que no hiciera lío “por una pavada”. “Somos grandes”. “Vas a entregar a toda la familia por esto”. “Lo que pasó fue por una borrachera” intentó exculparse.

Cuando declaró la víctima se mantuvo en sus dichos. Señaló sentir asco y sentirse sucia por lo que había pasado. Dijo que su primo debía estar preso por lo que hizo.

Los informes periciales indicaron que era coherente el relato de la víctima. No había indicadores que permitieran inducir que quería perjudicar a alguien.

En su alegato la fiscal Estela Salguero fue contundente: “Diego quebró la voluntad de su prima en un lugar solitario, apartado, no tenía como defenderse”. Pidió nueve años de prisión para el encartado.

La defensora oficial Sandra LLamosas, en cambio, pidió la absolución o que se le imponga la pena mínima por el delito imputado. Dijo que la acusación no se ajustaba a lo ocurrido. Habló de una relación consentida y que la joven tuvo varias oportunidades de irse a su casa que quedaba cerca, si realmente no quería tener relaciones.

En el fallo, Francisco Aguirre presidente del Tribunal leyó la condena de 9 años de prisión contra Diego Hernán Pereda, por el delito de abuso sexual con acceso carnal, artículos 45 y 119 del Código Penal.

(Fuente: Primera Edición)